Tal vez se pregunten ¿Por qué hoy una crítica de una película de 1997 Argento-Española, y no alguna de las que se encuentran en este momento en el cine? La respuesta es muy simple: creo que está vale la pena.

Desde el estreno de “Eso” (It) lo único que he visto en el cine ha sido Kingsman 2; la cual está bien, es interesante y divertida, pero no hay nada nuevo bajo el sol en esa película, no existe algo que invite a nuevas audiencias a ver esa película que no se encuentren ya en la primera. Sin un cambio significante no encuentro razón para darle escritura.

El caso de Martín (Hache) es por el contrario, original y con una esencia propia en si misma que difícilmente podría parecerse a otra.

En Madrid 1997, Martín un director, Dante un actor y Alicia una editora de cine se juntan para convivir. Dante y Martín por su amistad, Martín y Alicia por su relación afectiva, y los tres juntos por conveniencia.

Al otro lado del mundo en Buenos Aires un chico de 19 años se reúne con su banda en un bar, trata de reconquistar a su exnovia pero falla miserablemente, y justo cuando tocaba la primera canción cae desplomado al suelo por una sobredosis.

Al enterarse de la noticia Martín en España toma un vuelo directo a Argentina para ver a su hijo para cuidarlo, asesorarlo y evitar que esto vuela a ocurrir.

Martín (Hache) es una obra poética, única y exelsa. Partiendo desde el guión podemos recuperar varios diálogos sublimes y reflexivos que valen mucho la pena.

Cada personaje está echo de un modo que es completamente realista, más allá de que sean peculiares en su forma de ser y de vivir. Todos tienen un conocimiento y una filosofía que compartir, siendo consientes del mundo real, como hay que afrontarlo y que por más que parezca que alguien comprende algo puede que no sea así, o bien que la razón no obedece a la lógica.

La película aborda de tan buena manera distintos tópicos, siempre de una manera peculiar y nada predecible. Si bien es cierto que todo comienza a causa de la sobredosis de “Hache”, esto también funciona como punto de partida para los demás temas a discutir. Cómo se mudan de país se habla de patriotismo, como “Hache” sufrió una sobredosis y todos las consumen se habla de las drogas, se habla de amor, del sexo, de las obligaciones, de la sociedad, de lo normal y lo anormal, de la falta de identidad, de la decepción, de los sentimientos y del dolor. Surge por “Hache” pero todos lo viven, todos lo conocen y todos tienen algo que decir.

Martín (Hache) con presupuesto no multimillonario, sin una cobertura como la Hollywoodense o los reflectores de la película del momento, logra triunfar donde muchas fracasan, genera un producto imperecedero, interesante y de reflexión que a 20 años de su estreno sigue igual de vigente y acertado.

¡Soy CALRACL hasta la próxima!

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